Mi alma se aleja de mi cuerpo, ¡mierda!, esto se está saliendo de control. Al escuchar el significado de esas palabras se me estrujé el corazón, no esperé que todo esto me diera asco o que tuviese un corazón de mierda del que no es capaz de enfrentar la gran tribulación que se le ha presentado. —Cállate mocosa, no sabes de lo que estás hablando —llevo mi mano hacia su boca evitando que siga hablando—, no sabes ni una pizca de lo que estás diciendo, lo mejor que te puedo recomendar es que te alejes y no metas la nariz donde no te llaman o no te necesitan. Soy consciente que me estoy comportando como una vil perra, pero es que no quiero involucrar a nadie y menos quiero que ella se dé cuenta de que aborrezco a su padre más de lo que se imagina, agregándole que todo lo hago por amor, por un

