Ángel siempre ha sido el niño rebelde, el niño que quiere hacer lo que yo hago, pero sobre todo quiere ser más que mi padre, quiere igualar y sobrepasar a mi padre. No me enojo por la ambición que tiene, lo que tengo es que su inmadurez hará que lo maten de una vez. —Te daré la paliza que mereces, pero ahora no podemos estar más tiempo aquí. Sí… sí… sí… estoy dispuesto a darle una buena paliza que hará que me suplique que me detenga, pero lastimosamente no es la hora, momento y menos el lugar. —No me iré a ningún lado Dayron —baja y sube los hombros—, entiende que no volveré a un lugar donde me quieran separar del amor de mi vida. ¿Qué puta mierda está diciendo? ¿Quién los quiere separar? ¿Este imbécil acabará con mi paciencia? —Pero qué mierda estás hablando —aspiró fuertemente, mi p

