—Mamá… mamá… despierta mamá —escucho los gritos desesperados de mi hermana. —Cálmate Liliam, necesito que me consigas el botiquín de primeros auxilios. —No hay tiempo Dayron —se levanta mi padre y esculca sobre la mesa una bebida que lleve mucho alcohol. Encuentra la botella de vodka y corre tras mi madre, desenrosca la botella y la acerca a la nariz de mi madre, mientras me acerco a la estúpida que vino a interrumpir el momento en tranquilidad. —Dime quien puta eres —alzo la voz hasta que el bebé se sobresalta y comienza a llorar. —Ssshhh… no tengas miedo mi niño hermoso porque tu papá te tratara mejor. ¿Padre…? ¿Qué es lo que está diciendo esta puta? Ganas no me faltan de estrujarla, pero el bebé comenzó a llorar. Esbozo una sonrisa falsa y esperaré unos segundos para tenerla sol

