Aunque pude tener todo lo que todo niño desea, puedo asegurar que el dinero no es la felicidad y la paz que uno desea. —No… no… no —dice con tono surgente—, ese mocoso debe estar en el lugar menos esperado—afirma—, sí, debe estar en un hotel, pero de no de cinco estrellas porque obviamente él sabe donde empezaremos a buscar—exclama con emoción. Sin duda, Caramelo tiene toda la razón, mi hermano es un codicioso, pero no es un tonto y la tranquilidad que debe tener es que nosotros iríamos al primer lugar que él acostumbraría ir, pero no el lugar donde esta. —Señor, su hermano debe estar en un hotel cerca del centro de la ciudad —se inclina hacia delante hasta escuchar su voz cerca de mi oído y yo lo volteo a ver por el retrovisor. Ah, se me había olvidado que el n***o viene en los asien

