Doy un par de toques a la puerta, luego de un par de segundos alzo la voz, pero como nadie responde decido entrar, pero mi sorpresa es que no hay nadie en esta habitación. ¿Dónde está Ángel? La maldita habitación está toda asolada, corro hacia el baño, pero me voy llevando la sorpresa de que no hay nadie, ¡el closet! Como si fuera el fin del mundo corro y de una abro la puerta. Mis ojos se abren al ver una que otra ropa fuera de su lugar, ¿dónde está toda su ropa? Maldito idiota, como se atreve hacer semejante estupidez; de seguro que pensó que Caramelo lo delataría. —Dayron, ¿me puedes decir donde va Ángel con Paola? —volteo a ver a mi hermano Matías que entra a la habitación con el rostro preocupado. —Dime donde los vistes —el pálpito de mi corazón se acelera—, no esperes más Matías

