—Tendría que consultar a mi mami y a los señores. Te fuiste demasiado rápido Caramelo... dice la impertinente de mi conciencia. Rápidamente reacciono y le digo que no le estoy pidiendo que se vaya conmigo, solo que se ganaría un dinero extra para que compre lo que desea, «no es que le esté pidiendo que venda droga o que mate». —Piénsalo —poso mi mano sobre la mano de ella—, por lo pronto les consultaré a los señores y luego esperaré tu respuesta. —Muchas gracias, señora. —No me digas señora que me haces sentir más vieja de lo que soy —chillo. *** Después de dos horas de conversar y de preguntarle de casi toda su vida, ya sé… ya sé… ya sé…, ya sé que en dos horas no he averiguado exactamente toda su vida, puesto que ella no me tiene la total confianza para decirme lo que le gusta o l

