—Quiero que los mates y que mañana a primera hora me presentes a mis nuevos trabajadores. Mano cortada asiente y el n***o me observa para esperar la orden que le dé. Tomo de la mano a Caramelo y le digo que entremos a la casa porque puede tener un resfriado. La fiesta se acaba y yo no tengo que hacer nada aquí, por eso es mejor que no estemos más tiempo fuera de casa, aunque la luna está hermosa y las estrellas brillantes. —n***o, encárgate con mano cortada y por favor no quiero mucho ruido. Al darle la espalda a todos estos pendejos de mierda empiezo a escuchar los chillidos de nena que hacen todo; pidiendo piedad y segundas oportunidades. —Pero si apenas está empezando la fiesta —se queja y yo gruño. Hmm… a veces Caramelo se comporta de la misma manera que mi hermana lo hace, ¡mi he

