Por más que le supliqué a mi mujer ella no me perdonaba el hecho de haber ocultado mi verdadero oficio.
La llamé a casa de su padre y el suegro me insultó—Yo sabía que no eras el indicado para mi hija,¡por aquí no te quiero ver malandro de porquería!
_Viejo desgraciado me colgó.
Al colgar el auricular veo que mi madre viene bajando la escalera con una maleta.
¿También me abandonas?
_El hijo bueno que yo crié,tomó la mala vida,no quiero ser testigo de tu destrucción,le pediré a Dios todos los días del mundo que te regrese al buen camino.
Sus lágrimas corrían en forma copiosa,esas palabras que me dijo fueron como un puñal que se clavaba en mi corazón.
Guardé silencio y luego de que mi madre se marchara caí de rodillas en el suelo ahogué un grito de dolor,mi alma se derrumbó y lloré cómo un carajito de cinco años.
Me sentí el pecho apretado de tanto dolor que tenía mi alma en ese momento corrí al estudio y saqué mi pistola de la gaveta,salí al jardín de la casa y dispare varias veces al aire.
¡Julissa mi amor vuelve ya!-- Grité con desesperación.
La señora que hacía la limpieza en mi casa había trabajado para mi amigo Daniel ella lo llamó muy alarmada y él acudió me encontró mirando mi pistola.
¡Suelta eso mi hermano!
Se la entregué al tiempo que agregaba—Me faltan los cojones para meterme un tiro.
¿Qué fue lo que pasó?
_Mi mujer y mi madre descubrieron mi fachada,ahora saben que soy un ¡maldito narco!
_Mi llave tenias que decir la verdad desde el principio,la mentira tiene patas cortas,el amor y el dinero no se pueden ocultar,se notan a leguas.
_No me descubrieron por presumir la plata,el marico del pantera me hizo un atentado y estaba con mi esposa.
_Te imaginas si una bala le hubiese dado a la Julissa o a tí,ella tuvo razón de haberse ido,tiene miedo.
_Sí,pero lo que más la cabrea es que yo le oculté para quien trabajo.
¿Te Pensabas quitar la vida?
_Sin Julissa nada tiene sentido.
¡No seas pendejo!,mujer es lo que sobra en esta vida.
Daniel era práctico y no se daba mala vida por nada ni por nadie,su familia sabia a que se dedicaba y nunca le habían reprochado.
Lo vi sacar el celular y hacer una llamada—Mandame cuatro,las más bellas —Le escuché decir.
¿A quién llamaste?
_No puede dejar que mi amigo y hermano del alma se hunda en la depresión.
Al poco rato llegaron unas prepago o damas de compañía como ahora les llaman.
Daniel era el rey de la fiestas,mandó a buscar músicos y a preparar un gran banquete para sacarme la pena moral.
Nos lanzamos a la piscina y dos de esas bellezas no paraban de darme caricias y besos,me las llevé a la alcoba y traté de olvidar mis penas,ese hombre no era yo,los besos y caricias de esas mujeres eran comprados.
Mi memoria trae el recuerdo de Julissa su dulzura y sencillez—No le puedo hacer eso a mi mujer,¡se largan de aquí ya!---Les dí un fajo de billetes.
Al verlas irse mi amigo subió las escaleras—¿Qué pasó compadre?
_No me respondió el amiguito este._Añadí señalando mi paquete.
¡Ay cabron!,usted se enamoró.
_Ella es la mujer de mi vida.
_Búscala y la traes de regreso.
_Ella me esta odiando y su padre me detesta.
¡Anda ya!,No hay peor lucha que la que no se hace.—Añadió mi compañero de andanzas mientras me servía un trago de tequila seco,tomé un sorbo y me levanté decidido a seguir el consejo de Daniel.
_Así sea a la fuerza tu mujer regresa,nos vamos a llevar un grupo de hombres armados,nada más para que el viejo ceda.
_Iré por las buenas,no quiero ponerme más de malas con el suegro.
_Entonces deja que vaya contigo,no te voy a abandonar en este trance.
Daniel me esperó en el carro,ambos íbamos armados a penas el padre de ella me miró me volvió a insultar.
—Lárgate de aquí malandro,mi hija no quiere verte,¡Eres un bellaco!--Agregó mi suegro con los ojos inyectados de ira.
—Me voy pero volveré,a Julissa la amo y por ella soy capaz de meterme al quinto infierno si es necesario.
Ella escuchó la discusión y bajó.
_Papá déjame a solas con este hombre.
¡Pero hija!
¡Por favor padre!
El señor Fabricio se retiró luego de refunfuñar algo entre dientes.
Julissa me miró con una frialdad que me crispó la piel.
_Has venido armado,¿acaso pensabas llevarme a la fuerza?
_Puedo hacerlo,aunque no es la idea,eres mi mujer y tienes que estar a mi lado.
_Mi padre siempre me inculcó principios y eso a lo que te dedicas es una atrocidad,te mueves en el mundo oscuro,¿y sabes un cosa?
_No,dímelo tú.
_Las tinieblas no comulgan con la luz.
¿Para tí soy el diablo?
_Nada más eres un títere en manos de ese denomio llamado Guiseppe Bardolini,cuando ya no le seas útil te enviará a prisión o peor aún te quitará la vida.
_Mi patrón es un hombre leal que hizo buen dinero y esta pensando en retirarse,yo puedo hacer lo mismo.
Ella meneó la cabeza en señal de negación—Sí te quieres hundir en ese pozo sin fondo es tu problema,a mí no me vas arrastrar contigo.
_Cada día de mi vida volveré aquí,hasta que cambies de opinión.
_Eso lo veremos,quiero el divorcio.
_A mi no me vas a dejar,¡jamas!--Intenté darle un beso y me esquivó en forma brusca.
La siguiente vez que regresé a verla una vecina me dijo que ella y su padre se habían ido a provincia,prefirió huir de mí,me concentré en el negocio y así pasaron varios meses.
Hasta que un día una buena noticia iluminó mi vida.
—Señor Garcia hemos dado con el paradero de su esposa.---Agregó el detective que contraté.
¡Habla ya dime!
—Regresó a la vivienda de su padre con un bebé.
—Tengo un hijo,iré a verlo aunque el suegro me saqué a patadas de allí.
—El papá de ella sufrió un infarto el mes pasado y murió,su mujer está sola en esa casa.
—Iré a buscarla,si no vuelve le quitó a mi hijo,no puede ser posible que se crié lejos de mí,tengo derecho soy su padre.