Narra Alex Tomo la espada que me ofrece Daniel al igual que la pequeña daga de color negra la cual colocó en mi botas, la espada es un poco pesada pero puedo manejarla con facilidad Daniel mira detrás de mi y luego coloca su mano en mi hombro acercándome a él —¿estás segura de esto? – asiento – solo dime que ya no quieres hacerlo y te sacaré de este lugar a como de lugar —Daniel, me conoces lo suficiente para saber que no me echaré para atrás ya hablamos en casa sobre esto, lo haré con o sin tu apoyó – sus brazos me rodean atrayéndome a él sin importar que estemos rodeados de bestias —te amo Alex – frunzo el ceño sin creer lo que dice – te amo desde el primer momento en que te vi – me alejo un poco de él – tu sonrisa ese espíritu de guerrera, amé todo de ti desde el primer moment

