En Tierra del sol el chisme de la llegada de uno de los príncipes era demasiado grande y traía demasiadas expectativas, las casas reales habían enviado flores, oro e inclinó para desear la pronta recuperación del rey Isam. Todos parecían tener una idea de lo que estaba pasando, solo no la idea correcta y en cierta forma descubrir el que el príncipe Kamal era quien aterrizaba los puso nerviosos. El hombre se cerró el saco y se puso muy serio, tomó la mano de su esposa quien llevaba un trae tradicional al igual que él, le cubrió el pelo y le preguntó si estaba segura. —Contigo, hasta que la muerte nos separe —le promete y deja un beso en sus nudillos. Kamal la mira a los ojos y le recuerda las indicaciones, no soltarle por nada del mundo, intentar no mirar a los ojos directamente a n

