Leonardo pensó en todo y mientras arregla las cosas para que desayunemos, preparo la terraza, es extraño, pero después de tantos días grises, hoy el sol alumbra un poco y a pesar de que igual hace frío, se siente un poco más cálido. Me cuenta que en el terreno hay una casa pequeña, dónde vive Pedro y Olga, un matrimonio que trabajó muchos años atrás en la casa de sus padres y que hoy trabajan para él, manteniendo todo limpio y cuidando la casa. Nos sentamos a tomar desayuno y la vista es realmente hermosa. Quedamos en comer tranquilos y luego ir a pasear al lago y comenzar con la conversación pendiente. Desayunamos tranquilamente, hablando de su familia y la mía, de la empresa y cosas superficiales. Una hora más tarde, luego de dejar limpio y ordenado y recorrer un poco la casa, vamos

