Capítulo 47

807 Words

Leonardo Que más puedo pedirle a la vida? Que sea mi esposa... Que esta diosa seductora e inocente, me regale este placer que siento ahora mismo, por el resto de mi vida. Está montándome, despacio y suavemente... sus pequeños y perfectos pechos me invitan a acariciarlos... Sube y baja, tomándome entero y cuándo su pelvis, hace contacto con la mía, rota las caderas y vuelve a subir. Dios, Alma me consume de una manera sublime... Me siento, apegando su pecho al mío y busco su boca, desesperado. Mis manos en su trasero, la ayudan a subir y bajar por mi m*****o, y su interior se contrae, alrededor de mi polla palpitante. Mi felicidad sería esta... fundirme con ella... Su aroma envolviendo mis sentidos... su rostro cuándo le doy placer, su interior apretado, caliente y húmedo. Sus manos rec

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD