Cuándo entro a la casa está mi hija esperándome, corre a mis brazos y me llena de besos, ella es sin duda, lo más hermoso que me pasó en la vida. - Mamá, vamos a la playa? - Si hermosa mía, mañana temprano, nos vamos a la playa. - Quiero nadar... - No bebe, es invierno, no puedes nadar, pero si podemos hacer castillos y jugar en el arena. - Ya!- Grita feliz y corre a dónde mis padres a contarles que hará un castillo gigante. He pasado una mala noche, demasiadas cosas atormentan mi cabeza y me siento muy cansada. Ese beso, palpita aún en mis labios... Que voy a hacer? La oferta de Fernando sigue en pie, el problema es separar a Irina de sus abuelos y yo... no sé, realmente no quiero dejar mi trabajo. Lo que me contó hoy... Todo da vueltas en mi cabeza. Maldición! yo vivía tan tran

