89.

994 Words

Esa misma madrugada Son más de las tres de la mañana cuando entramos a la casa como si fuéramos dos ladrones. Nuestra “tarde” en el yate se transformó en noche y la noche en madrugada haciendo que ahora en medio de risas y besos caminemos por el salón rumbo a nuestra habitación. Quizás la culpa la tiene la botella de champagne o tal vez el sin fin de besos que nos embriagaron convirtiéndonos en dos locos que no podían soltarse. —Shhhh…— digo en un susurro cuando su risa amenaza con contagiarme. —Shhh…— repite él y me toma fuertemente de la cintura con toda la intención de que subamos la escalera, cuando de pronto un ruido como de un vidrio rompiéndose nos asusta. —quédate aquí. — me pide alejándome de él y comienza a caminar hacia el pasillo para ir hacia donde vino el ruido. —¡Alex!

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD