[Unas horas más tarde] Una mesa ubicada al final de este café y cuatro personas sentadas, dos de ellas con las respuestas que necesito. Nuestra orden llega haciendo que ya no haya más interrupciones a futuro y ahora es el momento para que todas mis dudas se disipen. —Cuéntenme todo desde el principio. — exijo y tanto la mirada de Franco como la de Santiago se fijan en mí. —Empiezo yo. — intercede Franco. —Te escucho. — le digo y sé que Alex también está muy interesado en saber que es realmente lo que ocurrió. —Todo iba muy bien en mi vida hasta el día que entre a trabajar para ustedes. Mi hermano y yo estábamos felices de que finalmente habíamos encontrado un trabajo en el cual se nos pagaría bien y con eso hicimos que nuestra hermana, quien estaba embarazada dejara de trabajar com

