El bosque sangriento

3963 Words
-la isla de jade, comenzó a desarrollarse tal como la ven hace unos 400 años con la intervención de los señores del mar, de la luz y de la tierra, antes de eso está era una guarida de rufianes y piratas que venían a re abastecerse con las provisiones que robaban de los barcos mercantes o políticos, este era un lugar que nadie quería visitar, incluso nuestro pueblo fue esclavizado por siglos hasta que los señores nos libraron de esos bandidos y nos regresaron nuestra isla, pidiendo mantenerla abierta como un refugio para cualquiera que necesitara aventurarse por estás aguas- Durante el recorrido en el auto-riel, la mujer narraba muy alegre y enérgicamente una breve reseña de la historia de la isla, y aunque ya era algo conocido para Joseph, pues lo bahía leído hace años, la emoción que sentía aquella chica al contar un poco sobre su tierra de nacimiento le resultaba algo muy motivador, por momentos comenzó a imaginar las embarcaciones que llegaban a ese lugar y las batallas que seguramente sucedieron en sus calles, casi podía ver y oír a esos piratas peleando contra marineros para robarles, o embriagándose hasta caer inconscientes en el primer lugar que encontrasen. Llegaron a una calle dividía en “T” dónde comenzaba una ancha y larga avenida que se dirigía directo al corazón de la isla, y al final podían verse árboles y dos gigantesco tótems de unos 20 metros de largos esculpidas en madera, a Joseph le resultó muy familiar el animal que representaba, sentía que había olvidado algo. -este camino se dirige directamente a las zonas forestales de nuestra isla, si desea un recorrido para conocer nuestra fauna o visitar los pequeños poblados dónde sembramos y cosechamos todos los alimentos de nuestra isla, está es la vía a seguir, al final del recorrido les daremos más detalles de como adquirir su visita guiada por esa zona; allí podrán encontrar a nuestras muy raras garzas negras, quienes son guardianas del bosque y todo lo que en el se encuentra- --disculpe señorita, pero ¿Por qué se llama bosque sangriento? Suena muy espantoso y no creo que alguien realmente quiera ir a verlo- pregunto una señora de entre la multitud. La guía no se inmutó ante la pregunta, se veía acostumbrada a responder cada que alguien preguntaba, sin importar cuántas veces fuera echa la misma pregunta, se notaba que le encantaba su trabajo. Recordó que durante la época pirata, muchos nativos estaban resistiendo la invasión y peleaban constantemente para tratar de recuperar sus tierras, pero las gemas mágicas que poseían estos bandidos les daban una ventaja insuperable para ellos. Cuando capturaban a algún rebelde, o cuando algún esclavo se rebelaba, los llevaba allí y los asesinaban, luego los colgaban de los árboles que ellos llamaban “sagrados” y flagelaban su cuerpo repetidas veces como forma de diversión. Ciertamente no se sabe cuántos aborígenes fueron asesinados allí, si es que solo fueron ellos, pero el nombre del bosque de conservo para nunca olvidar lo cruel que pueden llegar a ser aquellos con poder, y así, nunca permitir que cosas tan horribles vuelvan a suceder. Ciertamente la señora quedó impresionada por esto, Joseph no sabía de dónde venía pero podía comprender un poco el sentimiento, el vicio muchos años junto a muchos peligros de aquellos que tenían poder y abusaban de el de formas muy desagradables, y aunque hizo todo lo posible por hacer que la gente viera la crueldad con la que eran tratados, las injusticias que eran cometidas y lo estrepitoso de las mentiras que contaban, al final no obtuvo más que perdida y dolor; “parece que aquí si se logró, pero solo porque los señores intervinieron” este vago pensamiento despertó viejos rencores pero rápidamente los calmo, ya había pasado por eso hace mucho Y había decidió dejarlos atrás.  Al cabo de una hora, ya habían recorrido casi la mitad de la ciudad, esta isla era enorme y la ciudad principal tomo más tiempo de lo que se esperaba, y aunque estaba disfrutando el paseo ya el hambre y el cansancio se estaban apoderando de el, debía llegar lo más pronto posible a su destino, aunque no quisiera, después de todo no tenía dinero ni conocía a ninguna persona en ese lugar, Agror era lo único que tenía -disculpe señorita, me dirijo al despacho del jefe tribal, podría decirme cuánto falta- pregunto a la joven guía. -bueno,  todavía tenemos mucho que ver antes de visitar la sede de gobierno señor, pero si tiene mucha prisa con gusto lo dejaremos en la próxima estación donde podrá tomar un auto-riel que lo lleve hacia allí- respondió la siempre sonriente muchacha, pero Joseph estaba en un pequeño problema, no sabía cuánto tiempo le tomaría llegar y por la respuesta de la guía, sería mucho el rato que pasaría allí, y aunque decidiera hacerle caso y tomar otro transporte, no tenía dinero para pagarlo ' supongo que no fue la mejor idea que he tenido”. Una chica delgada justo detrás de él le hablo al oído -si tienes mucha prisa, yo podría ayudarte  extranjero- dijo, y al voltear sus ojos se encontraron, era delgada y de cabello corto, tenía una franela manga larga azul que le quedaba un poco grande y pantalones de cuero asustados, tenía unas sandalias de suela plana y unos ojos color gris, Joseph ciertamente no pudo ver mala intención en su mirara -aunque quisiera aceptar tu oferta, no tengo ninguna forma de pagarte, el poco dinero que use para subir a esto era todo lo que tenia- dijo cautelosamente, ciertamente no tenía mucho que ocultar, no estaba vestido formalmente, los días en el mar no fueron nada gentiles con el y menos con sus atuendos, así que decir que aparentaba un hombre de la calle no sería exagerar. Aún así, la chica no mostró cambiar de parecer -yo debo ir por esa zona, pero me subí a este auto riel sin percatarme que era el turísticos y, honestamente, tampoco tengo más dinero, no tengo inconveniente de ayudarte- decía sacando una moneda que colgaba de su cuello, era de plata y tenía grabado el sello de la ciudad, era la copa de un árbol sobre la que se encontraba un nido y la silueta de una garza negra. Joseph reconoció ese símbolo de tantas veces que lo había visto, no solo desde que llegó a la isla, sino en los libros, una moneda como esa solo era Dada a quienes trabajaban en la oficina del jefe tribal. Una parte quiso confiar pero desde que salió de su antiguo hogar lo habían robado, estafado e incluso casi muere, su mirada reflejo eso mismo, y dándose cuenta la chica solo pudo decir -bueno, bajaré en la siguiente manzana y caminaré hasta allá, si deseas puedes seguirme, pero es tu dedición- dicho esto, la chica solo se incorporó en su puesto y fijo su mirada en la guía que seguía hablando sobre los edificios. Al cabo de 15 minutos llegaron a un gran banco con techo abovedado de unos 30metros de alto y tan grande como un estadio de fútbol, era el único hotel de la ciudad y el más lujoso, la chica bajo allí y después de meditarlo un poco se decidió bajar y seguirla, en el peor de los casos estaría perdido sin comida ni forma de contactar a Agror, no podría ser peor La chica entro en el espléndido edificio y paso el vestíbulo directo por uno largo pasillo decorado con antorchas que en su punta tenían gemas de luz blancas y al final un gran salón se reveló frente a el, habían una gran cantidad de mesas dispuestas a lo largo del lugar, en otra parte habían unas máquinas muy extrañas con una palanca a un lado, ciertamente nunca pensó verlas pero recordó los dibujos de los libros de casinos y apuestas, recordó un método para ganar dinero fácilmente en estas cosas, un fallo en su mecanismo, pero no era momento para eso, rápidamente ignoro las parpadeante a luces e intento localizar a la chica, ya estaba unos 8 metros de distancia, cruzo una esquina y Joseph corrió para alcanzarle -alto allí- un hombre con un chaleco n***o y cabello blanco le detuvo, en su mano llevaba dos guantes negros con una gema roja justo en la parte de la muñeca -¿A dónde va con tanta prisa señor? Espero que no haya perdido nada- lo halo por el brazo y lo empujaba -se equivoca, la chica, voy a perderle el rastro- dijo y forcejeo para liberarse, pero era inútil, no era un hombre que pudiera defenderse físicamente, no tenía oportunidad. -si claro, la chica, es una lastima, pero estoy seguro de que el la buscará afuera con los otros vagabundos- dijo al tiempo de tomar los otros brazos de Joseph para inmovilizarlo completamente, ante la situación solo se le ocurrió una cosa, se inclino un poco hacia adelante y lo más rápido que pudo se regreso hacia atrás, golpeando la nariz del guardia, luego le piso la punta del pie, e increíblemente le funcionó, el guardia lo soltó y este salió corriendo a todo lo que podía en dirección a la esquina donde cruzo la chica. Al llegar vio un inmenso jardín iluminado por hermosas farolas que parecían árboles viejos, de la punta sobresalían ramas de hierro que sostenían canastos en formas de frutas en cuyo interior se encontraban gemas de luz, había una plaza central con una fuente decorada con motivos silvestres y una gran cantidad de arbustos que bordeaban los distintos caminos, al otro extremo una gran puerta en forma de arco por la que vio a la chica salir, se dirigió lo más rápido posible a ese lugar y al cruzar el umbral se encontró con una gran avenida que iba en línea recta, a lo lejos pudo ver a la chica y trato de alcanzarla. Camino casi 20 metros cuando la chica cruzo la avenida y entro por un callejón, dudo por un momento pero “ya era tarde para retractarme” así que también cruzo la vía, y al llegar al callejón estaba oscuro, pero al final se vio un gran edificio que tenía el símbolo del nido y la garza de pie en un pedestal que también parecía un árbol, “parece que decía la verdad” pensó y siguió su camino, solo para sentir tras de si un golpe que lo hizo caer al suelo, vio unas siluetas acercarse y luego todo se volvió oscuro y silencioso. … En el bosque sangriento Agror bajo del auto-carro y rápidamente vio una escena muy movía, cazadores buscando huellas, levantando restos de carpas y basura que había en el lugar, otros tomaban notas y recolectaban gemas rojas y azules que estaban dispersas en el lugar -señor, bienvenido a la isla de jade- el joven cazador que le presento el jefe tribal llegó a su encuentro -me alegra que pueda ayudarnos señor, estoy seguro de que con usted aquí podremos atrapar a esos desgraciados que no respetan la naturaleza- -tu debes de ser Takál, es un gusto conocerte, podrías decirme ¿De dónde salieron tantas gemas?- pregunto Agror, este fue el campamento recién encontrado, pero nuevamente no atraparon a nadie en el solo encontraron carpas y arboles cortados, y tras la insistencia del gran jefe Decidió  intervenir en la situación. -encontramos unos baúles en una de las carpas, al tratar de abrirla comenzó a emitir una luz púrpura por lo que la arrojé al aire y le diste varias flechas de fuego, la caja estallo en el aire y estás gemas se dispersaron por toda el área, algunas están pulverizadas pero creemos que los otros baúles también están llenos de gemas, las llevaremos a la sede para abrirlos de forma segura- al girar su vista vio como 8 cazadores subían los baúles mencionados a un auto carro. Se acercó a detallarlos mejor y rápidamente encontró una imagen que lo perturbo, una calavera cuyos dientes eran balas y en sus ojos estaban dos rosas, de su mandíbula colgaban estelas de humo y el fuego la rodeaba “esto no puede ser posible” de inmediato reviso los otros baúles y en todos ellos estaba el mismo sello, -no podemos esperar a ir al cuartel- dijo al tiempo en que coloco su mano en la cerradura -apártense- dijo mientras presionaba la pieza metálica. -señor, espere un segundo- dijo Talák tratando de detenerlo, pero ya era tarde. La cerradura salió volando por el aire y explotó, rápidamente hizo lo mismo con las otras cerraduras y sucedió lo mismo, todos estaban sorprendidos pues solo fue cuestión de segundos, y antes de notarlo Agror ya estaba revisando los baúles -dile a todos que este no es un grupo de leñadores o contrabandistas, puede que sean mercenarios y deben de tener absoluto cuidado- dijo en un tono muy serio y caminando hacia el auto carro emitió un silbido muy leve, apenas audible. Una garza negra salió de entre los árboles y se poso frente a Agror, quien sacó una pequeña gema turquesa de su bolsillo y se la colocó en el pico -muéstrame todo lo que puedas- y al decir esto, la garza se elevó en el aire hasta solo parecer un punto -dile a el jefe que cierre la isla, de inmediato, ningún barco debe salir del puerto sin tierra- -¿No crees que es demasiado exagerado? La gente de la isla entrara en pánico si hacemos eso?- Respondió Talák con una expresión de molestia y confusión. -esos baúles están repletos de gemas de combate y guantes amorfos, y son demasiados para unos simples contrabandistas de especies o de madera, si eres tan listo como para tener la confianza del jefe entonces has lo que te digo muchacho, o tendrás más de que preocuparte que unos simples turistas irritados- dijo mirando a Talák a los ojos sin siquiera parpadear, estaba muy serio el ambiente se puso muy pesado de repente -deberías revisar los registros de crímenes ocurridos en los días que encontraron los campamentos- al decir esto Agror se dio vuelta y se adentro al bosque sangriento, no entendía muy bien que estaba ocurriendo, pero había vivido mucho tiempo como para saber cuándo algo malo estaba a punto de suceder. … El dolor de cabeza era terrible, sentía que en cualquier momento una parte de su cráneo se abriría y dejaría expuesto su cerebro, el instinto de llevarse las manos y masajear para tratar de aliviar el dolor se interrumpió por una sensación de atadura, al abrir los ojos se encontraba con sus manos estaban sobre su cabeza atadas a una rama y su cuerpo estaba suspendido unos 2 metros en el aire. Se encontraba en una especie de bodega  subterránea, jaulas vacías colgaban junto a él y un montón de cajas apiladas una sobre otra creaban una especie de pared que le impedía ver el origen de la tenue luz que podía distinguir a lo lejos. Par de idiotas, solo debían traer a la chica- una voz amortiguada pudo escucharse, mirando a su alrededor se percató de que provenía de la parte superior de dónde se encontraba. -ese sujeto la estaba siguiendo desde el hotel HONTHAS, no sabíamos que hacer- -¡pues cortarle el cuello y dejarlo en el piso desangrándose, no traerlo aquí santo cielos, a veces no entiendo porque la señorita me envió a este lugar con dos imbéciles como ustedes- -pero señor, estábamos muy cerca de las oficinas de gobierno, y habían muchos cazadores alrededor, tuvimos que subirlo también al auto carro para evitar levantar alguna sospecha- -¡pues bien pudieron tirarlo en el camino, pero traerlo aquí, ustedes estúpidos, debería!…- Por un momento Joseph se compadeció de sus captores, era evidente la rabia que sentía quien quiera que los estuviese reprendiendo, pero ese dolor incesante en su cabeza solo lo hacía sentir molesto y frustrado. Miro a su alrededor una vez más, buscando una manera de zafarse, pero apenas y podía distinguir lo que le rodeaba –gracias a los señores que estas vivo- la voz de una mujer lo sorprendió pro un segundo, siguiendo la dirección de la voz, pudo ver a la joven que le ofreció ayudarlo en el auto riel, estaba atada de manos y pies, pero se veía muy tranquila a pesar de la situación. -de haber sabido que esto pasaría me hubiese quedado en el auto riel en lugar de seguirte- dijo al distinguir a la chica –¿Quiénes son esos sujetos y porque nos tienen aquí?- -mi nombre es Sami, trabajo para el grupo de recolectores, nuestro trabajo es a recolección y clasificación de información, creo que descubrí algo muy importante pues me estaban siguiendo desde hace unas horas, subí al auto ten porque era el único que estaba en el andén y no estaba segura de quienes me seguían- -adivino, al enterarte que mi destino era el despacho del jefe pensaste en que si te acompañaba no te pasaría nada- -lo lamento mucho, pensé que con alguien cerca de mi dudarían en atacar, no esperaba que te hicieran daño- la joven se veía muy arrepentida de lo que había sucedido, pero ya nada podría cambiar lo que había pasado. -bueno, lamentarse no ayudara en nada, supogo que debes tener algún entrenamiento o algo por el estilo, ¿nos puedes sacar de aquí?- -claro que puedo, pero deberemos trabajar juntos para salir de aquí- -pues no tengo más opciones verdad- En la parte superior los gritos disminuyeron, pero se escuchaba todavía como hablaban, un golpe seco se escuchó y se pudo oír como si buscara algo –ropa, un juego de hojillas para afeitar, libros de plantas y animales, un diario. Este imbécil solo es un turista- la voz aguda que escucho antes parecía estar muy disgustada con cada palabra que salía de su boca “esos desgraciados están revisando mis cosas”. -señor, mire esto, ese sujeto viaja con Agror, el señor de la tierra- -déjame ver eso… vaya, vaya, parece que no son tas imbéciles después de todo, tráelo aquí para hablar con el- esta vez su tono era de excitación, como si hubiese encontrado una mina de oro sin explotar. El corazón de Joseph salto hasta su boca, tenía un muy mal presentimiento. Dos hombres con pantalones cortos y camisas de neopreno bajaron, tenían el cabello amarillo, uno de ellos era de piel morena y el otro de piel roja, ambos iban con dos guantes blancos con gemas rojas incrustadas en el centro, uno de ellos empuño su mano izquierda y su guante se convirtió en un alfanje con el que corto la soga que colgaba de la viga e hizo caer a Joseph al suelo, y de la misma forma se convirtió en un guante otra vez –el jefe quiere verte, y será mejor que no te resistas- dijo en un tono muy profundo y amenazante  “son muy valientes contra un hombre desarmado” pensó Joseph, quien solo se puso de pie y camino frente a ellos, volteo levemente a ver a la mujer y luego siguió. El segundo piso era una habitación de no más de 3x3 metros cuadrados, una sola gema de luz estaba justo sobre la única puerta que había en el lugar, sin ventanas y con algunos estantes con lo que parecían libros de contabilidad, seguramente los registros del depósito, y frente a él una figura robusta de 1,82mrts de alto lo esperaba, pero no esperaba para nada encontrarse con algo así, la aguda y fuerte voz era de una mujer fornida de piel blanca y cabello rojo que traía con una trenza que le llegaba hasta la cintura, una pechera de hierro con grabados en dorado y unas botas que llegaban más arriba de sus rodillas, una cicatriz en forma de ‘V’ se dibujaba en su frente sobre su ojo derecho y sus ojos amarillos agudizaban la fiereza de su carácter, desde un principio Joseph se sintió intimidado por ella y su corazón se aceleró incontrolablemente. -señor Joseph Hansel, supongo, este libro suyo es realmente muy interesante, nunca imagino que estaría en una situación como esta cuando salió de su pequeña aldea- la mujer tenía el diario de Joseph en su mano, ojeaba su contenido sin poder detenerse –han pasado muchos años desde que el Agror piso esta isla, y nunca se ha sabido que viaje con alguna persona, son dos cosas muy interesantes con las que me encuentro en un mismo día- decía la mujer que se dio cuenta de lo intimidado que estaba el hombre, ella disfrutaba ser la que dominara y si quería algo, lo conseguiría. -el libro no está terminado, apenas y estoy comenzando, así que le aseguro que todavía no ha visto nada- hablo sin hacer contacto visual con la dama, apenas y podía hablar pues sentía su pecho apretado. -dígame señor Hansel, ¿conoce la regla de los tres legados?- No pudo evitarlo, con esa pregunta Joseph levanto su mirada y vio directamente a los ojos amarillos y brillantes de la mujer, comenzó a sudar frio pues rápidamente vio por donde iba el asunto – ¿usted no pensara que yo?- dijo levemente con el poco aliento que le quedaba -un señor- dijo la mujer- debe tener tres aprendices, a quienes le impartirá su conocimiento y le enseñara la esencia de sus habilidades, cuando el día llegue el escogerá a uno de esos tres para que sea su sucesor, y le transferirá todas su habilidades, así como sus recuerdos y fuerza, los  dos restantes se convertirán en legado del trabajo de ese señor y compartirán sus enseñanzas con el mundo. Pero si alguien logra asesinar a un aprendiz podrá tomar su lugar, y eso lo pone a usted en una posición desventajosa, en este momento señor Hansel- una sonrisa se dibujó en su rostro, cerro el diario y lo tiro sobre la mesa, poso sus ojos sobre el hombre que estaba frente a ella y lo miro sin pestañar ni un segundo, como si estuviera tratando de ver su alma … En el corazón del bosque había un árbol cuyo tronco tenía 5 metros de espesor y más de 15 metros de alto, sus ramas eran frondosas y la fruta que daba brillaba con un intenso color carmesí, varias garzas negras de ojos rojos las tomaban y las comían; su raíces se conectaban con otros árboles que la rodeaban, como una especie de cadena subterránea, todos estaban conectados.  Agror camino alrededor de él buscando algo entre la tierra y el árbol, la luna era su linterna y fue más que suficiente para localizar lo que buscaba. Un cráneo humano estaba atrapado entre las raíces del árbol y flores rojas salían de las cuencas de sus ojos, los dientes que quedaban estaban afilados como cuchillas y sobre su frente un pequeño orificio. Agror coloco su mano sobre el cráneo y cero sus ojos, y pudo sentir todo el bosque respirar, así como la tierra que rodeaba sus raíces y lo que allí se escondía; en unos segundos localizo la posición de los campamentos que encontraron los cazadores días atrás pero no había nada allí en este momento. Recorrió algunos kilómetros más con su pensamiento pero no había nada fuera de lugar. De pronto llego a un punto donde no podía ver nada más, como si algo le bloqueara el camino, abrió los ojos y vio como del orificio nasal comenzó a salir humo de color verde –parece que están bloqueando tu visión, bueno, será mejor que yo mismo vaya a investigar- y así, Agror se dio media vuelta y comenzó a correr en dirección del “punto ciego”
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