* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Amélie * * * * * * * * * * * * * Ni bien llegué a mi pequeño y muy acogedor departamento, me dirigí a mi ducha para bañarme lo más rápido posible, ya que tenía muchas ganas de dormir. Luego de haberme puesto una de mis tantos pijamas y de secarme mi cabellera, me metí en mi cómoda, suave y reconfortante cama para quedar profundamente dormida en menos de lo que pensé. Solo recuerdo haber programado mi alarma para despertarme con el tiempo justo que necesitaba para alistarme y, así, poder ir a recoger a Baker para nuestra cena tan peculiar de hoy por la noche. Y precisamente ahora, mi alarma estaba sonando demasiado fuerte. —Diooooos… —me quejo al empezar a salir de mi tibio edredón— debo cambiar de alarm

