* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Amélie * * * * * * * * * * * * —Nos pueden ver —susurra sobre mis labios al poner un poco de distancia. —No había nadie en el pasillo que pudiese estar viniendo —le informo; y aquel sonríe. —Besa bien, Dupont… —sisea sobre mis labios. —“Amélie” —le recuerdo—. Dígame “Amélie” —le pido. —Besas bien…, Amélie —precisa y después, suelta un suave y profundo suspiro, el cual puedo sentir. —Tú también besas muy bien, Alexandre —le contesto y luego, empiezo a poner un poco de distancia entre ambos. Me alejo y, mientras tanto, voy deslizando mis manos desde su cuello, pasando por todo el largo de sus brazos y terminando por tomar sus manos. —Ya debe ser hora —precisa en un susurro; y yo asiento. —Sí… —exhalo c

