* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Amélie * * * * * * * * * * * * * —¿Este es el abrazo Dupont? —cuestiona curioso en medio de un susurro. —No —le respondo al apegarme más a él mientras apoyo mi cabeza sobre su pecho. Cuando hago ello, puedo sentir que el gruñón que tenía como compañero estaba conteniendo un poco su respiración, lo cual me parecía extraño, pero encantador a la vez (y aquello me hace sonreír). —Usted no quiso que le diera el abrazo Dupont —le recuerdo al seguir hablando bajo susurros. —Yo no quise que me diera ningún abrazo, señorita Dupont —me aclara al volver a hablar con su tono formal. —Me gusta que me llame “señorita Dupont” —le señalo—, pero preferiría que me llame por mi nombre —preciso—… Amélie —siseo sobre su

