capítulo 15

1051 Words
Sebastian se sintió mal por Luciana, tampoco tenía idea de lo que había sucedido para que Logan hiciera algo tan absurdo, considerando que el mismo estaba intentando encontrar a la chica del elevador. — No sé que sucedió, pero conozco a Logan, sé que no es una mala persona. Luciana se recostó en el hombro de Sebastian y éste extendió su mano para sostenerla — Voy a regresar mañana. Sebastian no iba a dejarla ir por lo tanto la regaño — No vas a regresar, eres mi esposa y tengo que cuidarte y recuerda que mañana comienzas a trabajar, no puedes dejar el trabajo botado. — mmm Sebastian guardó silencio por un tiempo y luego sintió que la respiración de Luciana era constante, miró hacía un lado y se dió cuenta que la chica estaba dormida " se ve menos peligrosa cuando duerme" Sebastián la acomodó en la cama y luego se acostó a su lado esperando que la chica despertara, pero terminó quedándo dormido a su lado. Ambos amanecieron abrazados en la cama. Luciana había montado su pierna en el abdomen de Sebastian y este la sostenía de la cintura con fuerza. La estridente alarma de Luciana los despertó y ambos se miraron desconcertados, ya que se habían dado cuenta de lo íntimos que era al dormir, para evitar tener que sacarse los trapitos, nadie comentó nada. —¡ Luci apresúrate, vamos a llegar tarde! Luciana corrió hacia el baño y se dió un baño rápido, salió con su cabello totalmente mojado y tomó la ropa que había preparado algunos días atrás. Sebastian salió de la habitación para darle privacidad y esperó en la puerta por ella, pero un sonido sordo lo alarmó y entró a la habitación corriendo. Luciana se había resbalado con el agua que está escurriendo de su cabello. La toalla estaba envolviendo su parte baja pero sus pechos estaban expuestos cuando Sebastian entró para ayudarla. No quería hacerla sentir incómoda, por lo tanto miro hacía el otro lado y se acercó a ella. Luciana se tapó el cuerpo y no se resistió a qué Sebastian le diera su ayuda, se había golpeado muy fuerte y no podía levantarse. — Lo siento. Luciana lo miró un tanto confundida — ¿Por qué te disculpas? Tu ni siquiera estabas cerca cuando me caí. — Yo te apresure … Luciana golpeó el brazo del hombre con ninguna delicadeza y lo tranquilizó — Relájate, no te culpo, pero te pido que salgas para que pueda vestirme. Sebastian asintió y salió de la habitación, en poco tiempo Luciana salió con un vestido color azul rey, un blazer de color blanco y unos tacones de punta color blanco, su cabello estaba envuelto en una toalla y llevaba una cartera en la mano. El hombre frunció el ceño —¿ Te irás así? — Mi cabello se puede secar en el camino y puedo irme maquillando en el auto. Sebastian no le dió buena cara. Su atuendo no se veía bien y tampoco iba acordé a cómo se vestían los ingenieros químicos en su empresa, de hecho los ingenieros utilizaban uniformes y batas de laboratorio. Sebastian la siguió pero ya había pensado en lo que haría en el camino. Cómo tenían que hacer una parada para que Sebastian se cambiara su ropa, en el camino hizo una parada y le compró un uniforme médico color celeste y se lo entregó. — ¿Para que me compras esto? — Los ingenieros químicos en mi empresa no usan vestidos, te verás extraña si usas lo que llevas puesto. Luciana miró el uniforme con sentimientos encontrados, estaba sorprendida por la amabilidad de Sebastian y a la vez abrumada por la gentileza del hombre. — Grácias… por cuidarme… Sebastian soltó una mano del volante y desordenó un poco el cabello húmedo de la chica — Eres mi esposa, tengo que cuidarte. Luciana ajustó sus emociones rápidamente y habló con seriedad — ¿Vas a invitarme a comer por ser mi primer día de trabajo? Sebastian asintió con una sonrisa— Te espero al medio día en mi oficina. Cuando llegaron a la casa de Sebastian, lo primero que hizo el hombre fue incluir la huella de Luciana en la cerradura de la puerta — Cuánto estés sola, triste, desdichada, en la buenas, en las malas y en las peores, recuerda que está también es tu casa, no importa si peleamos, si nos divorciamos o lo que pase en el futuro. Luciana quería llorar, no pensó que Sebastian la trataría tan bien, luego de que ambos fueran como perros y gatos. Sebastian no demoró en tomar un baño y regresar vestido con un traje de alta costura, mientras ella se había puesto su uniforme. — ¿Vamos? Luciana asintió con una sonrisa — vamos. ….. La empresa quedaba a tan solo quince minutos de la casa de Sebastian y no tardaron mucho en llegar a la empresa. Antes de que ambos entrarán al ascensor, verificaron que cada uno estuviera bien. Luciana lo ayudó a acomodar su corbata mientras que él organizó su cabello, ambos se regalaron una sonrisa y chocaron sus puños a modo de celebración. Cada uno se fue por lados diferentes y se dedicó a su trabajo. Luciana estaba nerviosa por su nuevo trabajo, pero cuando vio quien estaba en el lugar se sintió mucho mejor, su suegra estaba dando algunas indicaciones a unos jóvenes y revisando algunas hojas a la vez. Cuando Luisa vio a Luciana, su rostro se iluminó, pensó que la chica no aparecería pero allí estaba dispuesta a continuar cumpliendo sus sueños. Luisa quería presentarla como su nuera, pero dado que el matrimonio de Luciana y Sebastián era secreto y no sabía cuánto tiempo duraría, se limitó a presentarla como una chica nueva. Todos aplaudieron aceptando a Luciana como su nueva compañera. En la hora del almuerzo Luisa quería invitar a comer a Luciana quería darle la bienvenida al lugar pero Luciana se disculpó apenada — Lo siento señora Luisa, ya he quedado con su hijo para almorzar con él, pero creo que mañana almorzaré con usted. Luisa asintió con una sonrisa parecía bastante emocionada ya que pensó que la relación entre Sebastián y Luciana estaba terminada, además su suegra tenía intenciones de hacer que el divorcio se hiciera lo antes posible.
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