Tan solo pasaron unos minutos, desde que Luciana había regresado a su puesto de trabajo cuando Luisa la llamo a su oficina. Luciana entro a lugar con algo de vergüenza ya que desde que Sebastian se había ido al extranjero era la primera vez que tenía una conversación cara a cara con la madre de Sebastian. Luisa le pidió que se sentara y con su rostro serio, inicio la conversación con Luciana — Se que fuiste a la oficina de mi hijo ¿que planeas hacer? Luciana no sabía si tenía el apoyo de Luisa o su rechazo, ya que su expresión no reflejaba nada. No sabía que decir en ese momento — Yo...yo... — Luciana ¿por qué estás nerviosa? te pregunto por tus planes porque quiero ayudarte. Luciana miró a Luisa a los ojos, un tanto incrédula — ¿En serio quiere ayudarme? Luisa asíntío — Si, pero si

