Sebastian trato de mantener la calma cuando iban a la compañía, el comentario atrevido de Luciana aún resonaba en su cabeza y de vez en cuando mostraba una sonrisa, cada vez que la recordaba.
A la hora del almuerzo Luciana subió al último piso y se encontró con José, que caminaba hacia el ascensor.
José saludo a Luciana con una sonrisa pícara — Hola Jefa.
Luciana frunció el ceño y lo regañó — Más te vale que controles tu lengua, si alguien te escucha llamándome jefa los rumores acabarán con mi reputación, sin contar que Sebastian tiene una cantidad de admiradoras locas que me matarían si se enteran que el estamos … tu sabes.
José miró a todos lados y le indico — No hay nadie aquí ¿Quién me va a escuchar?
— Pues resulta que en esta empresa las paredes parecen tener oídos porque me enteré de muchas cosas y solo es mi segundo día de trabajo.
José soltó una carcajada pero no le prestó atención, sino que volvió a molestarla porque tenía mucha confianza con Sebastian y sabía que este no le diría nada — Bueno Jefa, si quiere ver a su esposo, no dude en entrar, ya la comida está en la mesa.
Luciana mostró una sonrisa llena de maldad y dijo en tono suave — Me enteré de que estás en una relación con la recepcionista y también con la asistente de recursos humanos, espero que nadie se enteré, porque podrías tener problemas.
José se puso las manos en la boca no tenía idea de que sus asuntos eran de opinión pública, pero no podía dejar que Luciana lo delatara.
José bajó la cabeza y respondió educadamente — señora Luciana, el jefe la espera en su oficina.
Luciana mostró una gran sonrisa y entró a la oficina.
La oficina de Sebastian tenía un nuevo sofá y una mesa baja al lado de su escritorio que el día anterior no estaba, el hombre estaba en una reunión telefónica y le hizo señas a la chica para que tomara asiento.
Luciana lo observó y escuchó la conversación tranquilamente "maldición, su inglés es tan bueno, es seguro que yo quedó en pañales delante de él"
Sebastian terminó la llamada y se acercó a Luciana — ¿Qué pasa? ¿Por qué me miras así?
— Estoy celosa
Sebastian frunció el ceño — ¿Celosa de que?
Luciana hizo un puchero y respondió —De tu nivel de inglés.
A Sebastian le pareció graciosa su reacción y le acarició el cabello — Si me besas, te enseño.
Luciana lo miró con incredulidad, ella no tenía intenciones de tener una relación sentimental con él, pero le gustaba hacerlo sentir incómodo. Tal como lo había hecho esa mañana, pero más allá de eso no tenía intenciones de nada más.
Luciana mostró una sonrisa maliciosa y respondió — a ¿Cuántas clases accedo si el beso va con lengua?
Sebastian pensó que ella no aceptaría y estaba preparado para seguir molestando, pero su respuesta lo sorprendió y lo dejó sin palabras.
Luciana se acercó a él de forma peligrosa y puso una mano en la pierna del hombre, luego se colocó de rodillas en el sofá y acercó su rostro hacia él, hasta casi tocar sus narices — señor Contreras, los dos podemos jugar el mismo juego.
Sebastian sabía que Luciana estaba tomando venganza contra él, pero él no era un hombre que se dejará intimidar por nadie y su esposa no sería el caso. Tomo la cintura de Luciana con su mano izquierda y con la derecha atrajo su cabeza — Yo no juego.
Sebastian no se contuvo al darle el beso, ya que no se contuvo a la hora de decorar sus labios, Lucina intentó alejarse pero Sebastian siguió besándola sin detenerse, debido al forcejeo de Luciana, en lugar de apartarse de Sebastian, terminó cayendo encima de él.
Logan no había sido invitado a almorzar, pero sabía que Luciana almorzaría otra vez en la oficina de Sebastian, así que llegó al lugar sin previo aviso y cuando abrió la puerta su mirada se posó en la pareja que estaba besándose en el sofá.
El hombre estaba atónito y con el rostro entristecido "pensé que no se querían".
Cuando Sebastian escuchó la puerta finalmente soltó a Luciana.
La chica quería golpearlo, pero cuando vio que Logan estaba allí, se contuvo. No quería que el primo de Sebastian pensará que tenía una posibilidad con ella, así que actuó como si nada hubiese pasado y siguió sentada al lado de Sebastian.
— Vamos a comer, todavía tengo cosas que hacer.
Logan quería darse la vuelta y salir del lugar pero Sebastian lo invitó a sentarse, con la intención de que este se diera cuenta, de que no tenía oportunidad con Luciana.
— Ven, hay suficiente comida.
Logan se sentó frente a ellos, pero a mitad de la comida decidió retirarse, ya que el comportamiento desvergonzado de Sebastian, le causaba molestia.
Sebastian, no solo besaba constantemente a Luciana en el cuello o en la boca sino termino sentandola en sus piernas, para que está lo alimentará.
Luego de que Logan saliera de la oficina, Luciana se levantó de las piernas del hombre y le pateó la pierna — ¡Eres un maldito oportunista!
Sebastian soltó una carcajada — Puede ser, pero yo no te vi negando mis avances.
— ¡Porque no quiero que tu primo crea que tiene oportunidad conmigo!
— Entonces dame la oportunidad a mi…
Luciana frunció el ceño "No puedo dejar que se encariñe conmigo, será un desastre si nos acercamos más y puede sufrir más que yo"
— ¡En tus sueños!
Luciana caminó hacia la puerta y Sebastian le gritó — Vamos al centro comercial después del trabajo, voy a comprarte una computadora.
Luciana lo miró con cierta duda pero considerando lo que le acababa de hacer considero que debía recibir una compensación — ¿Solo una computadora? Mi teléfono se está dañando y tú eres el culpable.
Sebastian pensó que sería más difícil convencer a Luciana de recibir la computadora, pero no espero que ésta pudiera pedir más de lo que él le ofrecía.
El hombre sintió que el hecho de que su esposa aceptará algo de él, era el primer paso para convencerla de darle una oportunidad "en mi defensa, este teléfono ha llevado una vida dura, se nota que ella no es la persona más cuidadosa, pero seguro que si se lo digo,me aplicará la ley del hielo o se negara a recibir algo de mi"