Noah Estaba completamente feliz, había vivido un momento íntimo y tierno con Alejandro, era simplemente increíble. Sentí cómo se abrazaba más a mi mientras apoyaba su cabeza en mi pecho desnudo, su cabello olía realmente bien al igual que todo él. Pase mi mano por su espalda acariciándolo y sintiendo su suave piel - Pequeño, hora de levantarse ya, necesitamos ir a clases – Dije en tono bajo para no asustarlo - Ño, quiero seguir durmiendo aquí, es muy cómodo – Respondió abrazándome aún más a mí - No señor, debemos ir a clase así que levanta – Le di un beso por su cabeza y lentamente bajé por toda su cara hasta llegar a sus labios. El sonrió y abrió poco a poco los ojos – Dale, levantémonos Y así fue, yo le pedí algunas cosas para bañarme mientras él iba a la cocina a hacer el desayuno

