Llevábamos un rato yendo a mi apartamento, había un silencio un poco incómodo, pero no sabía qué decir para romperlo hasta que afortunadamente Steven decidió hablar
- Y bueno… hace mucho trabajas en aquel restaurante del que te vi salir?
- Eh? Me viste salir de allí – Pregunté viéndolo de forma lago extraña
- Emm bueno, no quería parecer acosador así que no me acerqué – Dijo con una risa nerviosa
Viéndolo aún algo extrañado le conté acerca de cómo había llegado y por qué estoy trabajando ahí. Hablamos un poco de nuestra vida y descubrí que vivía solo y que este semestre comenzó como profesor en la facultad
- Bien, creo que hemos llegado según la dirección que me diste
- Así es, es en este edificio. En serio muchas gracias por salvarme de aquel hombre y por traerme en casa
- No es nada, ten más cuidado a la próxima que salgas tarde del restaurante
- Lo haré
En ese momento se volvió a formar un silencio incómodo, Steven me estaba viendo a los ojos y yo comenzaba a sonrojarme sin saber por qué, de pronto se acercó demasiado, mis nervios crecieron en ese momento y fue cuando estuvo frente a mi rostro que me dio un beso en la mejilla
- Lo siento, quería hacerlo desde hace unas semanas… - Dijo de manera tranquila – Ten una buena noche, Alejandro
- Gra… gracias, Steven – Dije saliendo del auto y dirigiéndome al edificio
Al llegar sentía que mis pensamientos eran un remolino dentro de mi cabeza. ¿Qué había sido eso? ¿En verdad le gustaba a Steven? ¿Emily tenía razón sobre Noah y Steven? Miles de preguntas a las que no les hallaba ninguna respuesta.