A la mañana siguiente, el ambiente en el hospital estaba tenso. Rey llegó temprano, pero la sensación de incomodidad lo envolvía como una nube espesa. Sabía que debía hablar con Leah, pero después de lo que había escuchado la noche anterior, no tenía idea de cómo empezar. Leah, por su parte, había llegado temprano también, evitando cualquier posible encuentro con Rey. La dinámica entre ellos era palpable, tanto que incluso los compañeros del hospital empezaban a notar la frialdad. Jacqueline, siempre perceptiva, captó el cambio en la atmósfera. Después de pasar junto a Leah y notar la tensión en su rostro, se dirigió a la sala de descanso, donde encontró a Camila preparando un café. —¿Te has dado cuenta de lo que está pasando entre Rey y Leah? —preguntó Jacqueline mientras se servía un v

