DAMIEN —Llegas tarde, jefe—, dijo Sammy mientras me entregaba una taza de café. —Dijiste que estarías aquí hace una hora. No vives tan lejos. Cogí el café y mentí. —Ya sabes cómo está el tráfico. —Claro—, respondió antes de dar un sorbo a su café. —¿Dónde está Thomas? Se le está enfriando el café. Miré hacia atrás. —No lo sé. Dijo que vendría justo detrás de mí. —Debes de haberte distraído y haberte salido de su ruta. —Ya lo conoces —respondí mientras daba otro sorbo a mi café. —Veo que los rumores son ciertos. Arqueé las cejas antes de mirarlo. Señaló mi anillo. —Veo que te has casado con alguien. La hija de Florencia, ¿verdad? Me bebí el café caliente de un trago. —Sí, solo son negocios. No quiero hablar de ella. Levantó las manos en señal de rendición. —De acuerdo. —¿Po

