Gisel. Mi respiración se volvió un humo pesado entrando y saliendo de mi pecho, me concentre en el olor picante del Whisky detrás de nosotros, intentando no perderme en sus ojos o su aroma embriagador. Volviendo a su pregunta reuní la fuerza para hablar, aunque estaba segura que podía notar el tembló en mi piel. -Solo te traje un poco de café. Sus ojos se cerraron en señal de frustración, justo como me hacía sentir. -¿Quién mas ha visto lo que llevas puesto? -Nadie, al menos no aún. -¿Por qué me haces esto?.- por primera vez escuche la duda en su voz. -No estoy haciendo nada. -Esta es tu ultima oportunidad de huir Gisel. -¿Por qué debería huir cuando no he hecho nada malo? Gruño, él enserio esperaba que saliera corriendo. -¿Por qué estas vestida así? -Tengo una cita.

