Gisel. Mi falda lápiz se apretaba a mi cuerpo, me alise la blusa de satín aperlada y respire profundo mientras salía de mi viejo civic destartalado, los tacones de aguja negros que había elegido Lizzy para mi como un regalo por “mi primer empleo” en sus palabras, eran preciosos y condenadamente incomodos, no sabía que debía usar así que opte por un atuendo formal o al menos lo intente. Mi cabello caía lacio sobre mi espalda y camine a la entrada del elegante edificio, la fachada tenia el toque elegante, la letra G en color n***o estaba en grande pegada a la pared encima de la puerta del mismo color, cuando me pare frente a ella un enorme hombre con traje me abrió la puerta y me sonrío amablemente, le agradecí en silencio y continue mi camino adentro, en el mostrador estaba una mujer pr

