En la lejanía de la capital, los dos hermanos caminaban por la montañosa selva Amazónica. Ambos pararon en una alta llanura cansados por haber recorrido varios días la selva. - Estamos perdidos, eres un idiota por haberme metido en esto. - Yo no te pedí que me acompañes, si viniste es porqué te dio la gana. - Si estoy aquí es porqué mi padre me pidió que acompañe a su niño consentido – Hizo mofa Pedro mientras bebía agua. - Aún sigues sintiendo celos de mi... Pedro soltó una carcajada. - No podría sentir celos de ti, recuerda que todo lo que un día tuviste primero fue mío, y gracias a mi lo disfrutaste… Rodolfo sintió la sangre hervir, empezó a pelear con su hermano en medio de la selva. Golpeó a Pedro porqué las palabras que su hermano había dicho removieron el dolor de aque

