Ante el silencio de Santiago, Lorena continuó con su ataque. - Santiago no puedes ser tan descarado, al menos ten un poquito de respeto por Lucero. Apenas murió hace unos días y ya te besas delante de todos, con esa mujer – deseaba insultarle pero se contuvo, mas cuando la mirada oscura de Santiago cayó en sus ojos. -Lo que haga con mi vida, no debe importare, son cosas mías, y solo yo, se porque las hago. Y sí, en realidad estoy saliendo con ella, no voy a ocultarlo, me gusta. No esperaba sentir algo tan pronto. - Cállate – bramo la mujer y quito el tabaco de su boca – Santiago frunció el ceño y se sintió incómodo al tenerla cerca. -Que seas hermana de mi difunta esposa, no te da derecho de reprocharme lo que yo haga con mi vida – Refuto dando un paso al costado. -Te amo – confeso

