Erika Intriago llegó a su departamento, ordenó su desorden y se acomodó a planificar la clase para el siguiente día. Como cuando pasa una estrella fugaz, el recuerdo de Adrián llego a su mente. Recostada sobre la cama, se encontraba mirando el blanco techo, cerró los ojos y recordó a su amado Adrián. Como Santiago lo anunció, siete de la noche estuvo el auto parqueado frente a su edificio, no entendía como era posible que ese hombre, llegara hasta su edificio, si ella no le había dado la dirección. Erika, miro por la ventana para luego bajar con nerviosismo, saludo al chófer, y subió al auto. De camino a la mansión, se sentía nerviosa eh impaciente, sus manos se habían vuelto heladas y sus piernas temblaban, como cuando subes una loma y bajas al mismo instante. Cuando noto que ya llegab

