Ante la presencia de su madre, Santiago se sintió fatigado, soltando un suspiro la dejó ingresar, podía leer las intenciones que habia llevado a su madre hasta su casa. __Mama... __Buenos días hijo. Margo se dirigió hasta la sala, arreglo su falda y se sentó muy cómoda en los finos y elegantes muebles que adornaban la antes nombrada. En cuanto a Santiago, cerró la puerta y continuó tras de ella. __Hijo tenemos que hablar. Vocalizo al verlo llegar. __¿Sobre qué? __Sobre el tema que has estado evadiendo durante cinco largos años, ahora que... Santiago paso saliva y suspiró profundo para no exaltarse, no estaba de ánimo para hablar sobre ese tema. __Hablaremos otro día, ahora no tengo tiempo. Dicho eso se paró, arreglo su traje y se encamino a la puerta. __ No hay tiempo... Si no

