No conforme con la respuesta de su esposo, Margo Inquiero. - Es eso ¿o estás ocultando algo más? – ella recordaba perfectamente la relación que, su esposo mantuvo con la madre de Mayra. Esa oposición, la dejó intrigada y no podía quedarse así. Rodolfo por su parte la ignoró poniendo los ojos en blancos, y siguió degustando de las sabrosa comida que le quedaba. En cuanto a Lució, carraspeo su garganta y miró a Santiago, quién permanecía en absoluto silencio. Le bastó verlo así, para deducir que su nieto no lo interesaba en lo más mínimo Mayra Vélez. -No puedo obligar a Santiago a casarse, es un adulto y el sabe las responsabilidad que tiene. Debe recordar bien el contrato que firmó hace años, si una vez cumplido los treinta años, no tiene un heredero que prolongue su liderazgo, qu

