Se miraron por un instante y una ráfaga de viento soplo con fuerza, ante el frío que recorrió su cuerpo, Erika se estremeció y se abrazó con sus propios brazos. Santiago saco su chamarra y procedió a colocarla tras de ella, quedando solo a centímetros sus rostros, se mirando fijamente entrelazando las miradas, el cálido aire que expulsaban de sus pulmones, lo volvía a inhalar. Al sentir un cosquilleo en su estómago, Erika Intriago dio dos pasos atrás y giró su cuerpo, quedando de espaldas a él. __Gracias. Expreso y se alejó. Una de las ventanas fue abierta por el fuerte viento que soplaba a fuera, Santiago solto un suspiro y se encamino a cerrarla, en el instante que cerraba la ventana, vio el alma de su esposa caminar hacia la oscuridad del bosque, sin pensarlo dos veces , bajo corrien

