En la ciudad de Quito Osvaldo fumaba un tabaco reteniendo el humo dentro de su boca, después de unos segundos lo soltó y sonrió. Había recibido la confirmación de la muerte de Malena, contrató muchos hombres para que mataran a la mujer, hizo que todo pareciera como una bala perdida. No quería que su hija llegase a odiarlo, deshacerse de Malena había sido su plan desde el día uno que salió de prisión. La mujer desapareció hasta que la encontró, cuando creyó haberla matado resultó que había sobrevivido, una gran sorpresa se llevó cuando viajó a Florida tras su hija, la encontró junto a Malena que caminaban por la misma plaza abrazadas. Estuvo siguiéndola por varios días y siempre hacían el mismo recorrido, intentó matar a Malena pero no tuvo la osadía de hacerlo delante de su hija. Envió

