#16 Lauro permaneció en silencio observando a su esposa llorar. __Si no quieres que piense algo malo es mejor que me digas las verdad. ¿Qué te traes con ese muchacho? Has cambiado mucho en estos seis meses, en serio Mariana, ya no se ni qué pensar. Mariana se trató de calmar, después de un largo rato al fin decidió hablar. Para ella era preferible contar la verdad, a que su esposo pensara que mantenía una relación amorosa con Su propio hijo, claro que su esposo no sabía que era su hijo. A medida que fue contando la historia la decepción de Lauro crecía; sus ojos se tornaron rojizos y unas pompas de lágrimas le nublaron la vista. Su corazón se rompió en mil pedazos como un cristal tras caer al suelo. Su decepción no era saber que su esposa tenía un hijo más, la decepción era saber que

