25

2160 Words

— Hola, Gwen —dije, colgué el teléfono y remarqué. — Soy Nayla. Me serás de ayuda en estos días, así que confía un poco en este sicario —pronuncié lento. —Odio que tarden en contestar. — Estoy acostumbrada a eso —murmuró, una pequeña sonrisa salió de mis labios. En ese momento me contestaron, hable rápido, expliqué cómo me fue en el negocio; escuche un par de gritos por no haber obtenido todo el dinero, lo calle con una voz sombría y directa acerca del trato: esperamos el mes y si el pago no se ha realizado, quemamos todo. ¡Simple! Esto es lo bueno de dirigir tus empresas, lo malo son tus asociados. Colgué y guardé el teléfono en mi bolsillo. — Gwen, camina —levanté un poco la cabeza, apuntando con mi barbilla un pasillo. Me habían indicado una salida de este almacén después que le dij

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD