Sol He intentado buscar algo para defenderme en el baño, pero sólo hay productos de higiene. ¿Acaso debo apuñalarlo con un cepillo de dientes?. También intente liberar mí tobillo pero la cadena es muy resistente y tampoco tengo herramientas. Cuando observe por la ventana me percaté de que estamos en una zona rural y eso explica porque nadie escucha mis gritos y también me di cuenta que estoy en un segundo piso. Cuando escuche el ruido de la camioneta prosegui a recostarme en la cama y fingir que estoy dormida. El hombre entró al cuarto azotando la puerta, sin mirarlo estoy segura de que esta furioso y temo que desquitara su rabia conmigo. -¡Estúpida!- El me despierta jalando mí cabello -¿Qué ocurre? -Ocurre que los imbéciles de Sebastián y Kian no dejan de buscarte. -Es mi herman

