En este instante estoy en una cena muy incómoda con mi abuelo, Celeste y un hombre de unos treinta años quién no deja de mirar mi escote. Nunca debí aceptar utilizar este vestido en el cual se me ve hasta el alma. Además de estar incómoda por el hombre estoy muy nerviosa porque ayer en la tarde me realice unos estudios para descartar enfermedades y encontrar el motivo de mí malestar, me darán los resultados mañana. —Con nuestra alianza el Clan del Cuervo no será un problema para nosotros—Comenta mi abuelo —Lo sé, Señor Jacke, le prometo que con mi apoyó su clan será intocable. —Es lo menos que puede hacer por mi Primer Ministro, le recuerdo quién impulso su carrera. —¿Yo tengo que estar acá? —Claro que si debes empaparte con la información de nuestros negocios. —No me ha presenta

