Nicolás POV Esa fue una noche extraña y no sabía ni cómo debería sentirme, no con todo lo que ocurrió. La noche del viernes anterior, Bruno me recordó de la fiesta que harían en su casa el día siguiente y me dijo que estaba bien si traía a mi “novio”, conmigo, así que lo llamé y cuando le dije que vendría a una fiesta que él daría, dijo que sí vendría casi de inmediato y quedamos en encontrarnos en el apartamento de Bruno, que sabía por obvias razones dónde era. Llegué entonces a eso de las seis, dos horas antes de que Sergio llegara, pero porque lógicamente no me harían venir de gratis ni mucho menos, sus primos, me pusieron a cocinar mil cosas para todos los invitados que vendrían, casi todos me enteraría de que eran familia de ellos o sus novias, nada de amigos o algo así, a excepció

