TREINTA Y SIETE Sam era una mujer con un plan. Era obvio que Lisis estaba mucho más interesado en destruir la ciudad que en pelear con ellos. Así que se puso de pie y se paró frente al monstruo de nuevo y sin pensarlo dos veces o explicarle su plan a su compañero en esta batalla. Lisis, por un segundo, quedo distraído por la gigante dorada corriendo hacia él. La bestia no podía resistir un objetivo tan sencillo, y disparó sus rayos morados hacia ella. Sam se dio la vuelta para evitar la mayoría, pero se aseguró de que uno la alcanzara en el hombro. Salieron chispas mientras caía al suelo. Intentó ponerse de pie pero se cayó de nuevo. Vysenia intentó acercarse para ayudar cuando comenzaron a llover más rayos morados sobre ellos. También lo tiraron al suelo y ahora Lisis se alzaba frente

