LUCAS Mi día estaba resultando de lo más tranquilo del mundo, con bastante trabajo pero nada estresante. Por eso, cuando vi que era un día normal y que no tenía obligaciones que me retuvieran en la oficina más del tiempo común, llame a mi mujer para que nos juntaramos a pasar el rato. Además, que la extraño demasiado, desde que regresamos de Disneyland que no nos hemos visto y ya necesito mi cuota de Lorena en mi vida. Por ti, la tuvieras de asistente personal para tenerla todo el día junto a ti... Sonrió ante ese pensamiento porque es verdad, yo feliz de tenerla todo el día a mi lado, no negaré algo que es más que obvio. Así que, con ese pensamiento en mente, la llamé y quedamos en vernos en su departamento para pasar lo que queda de la tarde y la noche, por supuesto. Ya que ir

