LORENA La noche en la discoteca pasó más aburrida que de costumbre, no por la amenaza impuesta por Lucas de vigilarme en todo momento, sino, porque en realidad luego de llegar al lugar no pude disfrutar como tenía en mente. Intente de todas las maneras posibles sacarme de la cabeza sus palabras, el toque de sus manos en mi cuerpo y por supuesto, sus besos candentes y llenos de sentimientos. Por qué si, no soy tan ciega como para no darme cuenta de que Lucas con el tiempo comenzó a sentir algo por mi. No sabría como definirlo o que tan intenso sea, pero sí puedo indicar que le gusto mucho y que me quiere bastante. Así que, a pesar de mis negativas a querer que me arruine la noche, lo consiguió de una u otra manera, ya que no pude disfrutar como quería, lo que significó volver tempra

