LUCAS Dormir junto a ella se ha vuelto mi nueva obsesión y meta en la vida, no hay noche que no quería pasar con ella y el estar en casa de Sebastián con la excusa de cuidar a Bianca mientras el se va un fin de semana romántico con Isabella, fue el momento preciso para disfrutar más de mi Lorena. Dios, esta mujer me tiene en el paraíso. Aunque estar escondido todo el tiempo no era lo más óptimo, lo disfruté, fue entretenido robarle besos cada vez que podía y más cuando tenía que salir corriendo a la mañana siguiente de su habitación o ella de la mía para que nadie nos descubriera. Parecíamos dos colegiales que estaban haciendo algo malo y que sus padres no debían de saber. Pero el fin de semana así como llegó, se terminó y pronto, todos volvimos a la realidad. El idiota de Samuel

