Y así, sin previo aviso alguno, estaba aceptando la petición de Samuel de ir con ellos a Dubái a pasar unos días mientras él se ocupaba del trabajo y yo cuidaba y acompañaba a Amanda. En un comienzo no quería aceptar, por que siento que las cosas con Lucas no esta del todo bien e irme, significa de alguna manera que estoy arrancando, como una vil cobarde y yo soy de todo menos de eso. Se que no es su culpa, pero el resentimiento que tengo hacia su mera existencia estos últimos días, que no me contará lo que sabía y la realidad de que la persona que está detrás de todo esto sea una ex amante de él, con la que tenía confianza y que conozco hace años, no ayudan en nada. No es su culpa de lo que sucede en la mente de las personas, claro que no, pero tampoco me he podido sacar de la mente

