La semana ha pasado tan rápido que ni me di cuenta. La nueva chica, Isabella, es bastante simpática y hemos logrado tener una relación laboral bastante amena. Hemos compartido parte de nuestros momentos libres conversando de muchas cosas y si hay que me he dado cuenta, es que ambas tenemos muchas cosas similares por compartir. Comenzando con que ambas somos pobres, ja, así mismo y creo que eso es algo bueno, porque mantiene a alguien con los pies en la tierra. Tu ya no eres tan pobre, tu cuenta de ahorro dice lo contrario... Me reclama mi conciencia y yo sonrió divertida. Ese dinero ni siquiera lo contempló, está destinado a otras cosas y por que me pueda comprar parte de las cosas que me gustan, no significa que he dejado de ser pobre. Lo bueno de la presencia de Isabella en est

