Creo que ya no me quedan lagrimas o lugares por visitar, luego de todo lo que he buscado a Lorena. Isabella no tiene idea de donde esta, mis amigos menos, Nelson tampoco. No ha ido a trabajar e Isa solo me dijo que pidió días libres pero que no sabe donde esta o a donde fue. Su teléfono esta apagado, al departamento no ha regresado y parte de sus cosas o más bien, todas, fueron sacadas del lugar. Creo que estoy en un punto donde ya no me queda nada para volverme loco. Estoy desesperado, necesito encontrarla. - ¿¡Cómo que no me puedes ayudar!? - le grito al quinto investigador privado que he contratado estos últimos días. - Señor, he buscado por todos lados y la señorita que busca, no aparece - me dice el incompetente. Simplemente corto la llamada y lanzó mi teléfono donde sea.

