Estar rodeada de mi familia, ha sido lo más gratificante del mundo. Disfrutar con ellos, de las travesuras de mis pequeños hermanos y de la compañía y amor incondicional de mis padres, ha sido justo lo que necesitaba estos días. Venir hasta acá, ha sido sin duda alguna, la mejor decisión. Ya llevo casi una semana donde mis padres y creo que jamás había descansado tanto en mi vida, como lo he hecho estos días. Despierto todo los días alrededor de las diez de la mañana, me levanto a tomar un rico desayuno preparado por mi madre, luego la ayudo con los quehaceres de la casa aunque ella a regañadientes me acepta por que dice que estoy aquí para descansar y no para ayudarla en nada. Pero lo hago igual, no puedo quedarme sin hacer nada todo el día. También la ayudo a cocinar, a buscar

