LUCAS Decir que tengo miedo es quedarme corto, mi mujer las últimas semanas a experimentado demasiados cambios en su cuerpo y en su vida, desde el nacimiento de nuestra bebé, el que todos sepan que estamos juntos, el que casi no duerma por las noches por tener que amamantar a nuestra pequeña, la tienen al borde de la locura y con un humor de mil demonios. Nuestros padres nos han ayudado y bastante, cosa que agradezco pero el hecho de que Lorena se niegue en recibir mucho ayuda para estar todo el tiempo al pendiente de nuestra pequeña Luciana, la tienen extremadamente agotada y no es capaz de asumirlo. Por eso anda pensando cosas que no son, viendo cosas que jamás pasaron y teniendo pensamientos que no me ayudan en nada. Hace años, muchísimos años que deje de ser un maldito mujeriego

