POV OMNISIENTE Un suspiro en el hueco de su cuello fue lo primero que sintió aquella mañana, los cálidos rayos del sol atravesaban la resistencia que aquellas cortinas intentaban poner, el reflejo de cientos de luces prismáticas bordeaban la cama donde los cuerpos descansaban. Lion abrió los ojos en medio de una sonrisa que empequeñecía sus ojos pero que ni así lograba disminuir el brillo de felicidad que recubrían estos, giró el rostro detallando las facciones de aquellos que tanto lo llenaban, además de unos pocos intrusos que habían aprovechado su sueño para colarse en medio de la madrugada, a su lado celeste, Liam y Salvador se encontraban atrapados por el sueño más calmo posible. Los niños permanecieron la tarde y noche anterior juntos, jugando y divirtiéndose mientras los adultos

